Uno es lo que hace
Por: Mónica de la Garza
Con el arte en la sangre, luego de haber aprovechado sus años de talento siendo joven, Jorge Vargas, director del show emblemático "La Fragua del Mundo", es ahora un hombre que mantiene una técnica de disciplina diaria en su trabajo además de disfrutar de los resultados de sus logros.
Vargas es un hombre alto, delgado, de tez aperlada, fumador, de voz ronca, de ojos y pelo café oscuro, de mucha personalidad. Sus ojos revelan una vida de lucha y trabajo arduo.
Aunque no estudió una carrera en una universidad como lo hacen muchas personas, algunas veces sólo para obtener un título ó una tarjeta de presentación, el hizo su propia carrera leyendo libros y estudiando el arte mediante el teatro y la poética durante 30 años como maestro y 35 años haciendo teatro, se acercaba a grandes maestro que tenían centros de formación buscando y aquello lo complementaba con su propia academia, de modo que el logró concebir su propio trofeo, valor agregado que reflejan sus ojos sabios, llenos de paz y serenidad.
Así luce, como fantasma del Hotel Hollyday Inn desde julio del 2006, Jorge Vargas. Pero el no esta solo, lo acompaña el Parque Fundidora a un lado y su pareja, Alicia Laguna, quien junto con él, opera como directora del Show Emblemático, además recibe visitas constantes de su único hijo, quien vive en Monterrey.
Vargas, está al pie de los desajustes y percances que puedan ocurrir en el Show emblemático de las 8:30pm. Hasta el último día del Fórum.
Es duranguense, de poco arraigo a su cuidad natal. Es curioso pensar que él, siendo una persona tan exitosa y trascendental en vida, provenga de una cuidad olvidada por la gente. Sus acciones hablan de un hombre culto, no es religioso, pero revela una vida llena de valores. Por otro lado para él Durango es una cuidad que "parece estar como perdida en medio de la nada". Ha preguntado en varias ocasiones a la gente que si le conocen y casi nadie da respuesta afirmativa. "Nadie recuerda haber ido, como si se encontraran con esa palabra después de toda una vida de no oír de ella", dice mostrando un gesto de indiferencia.
Sin embargo, nació rodeado de libros, su padre era el dueño de una librería reconocida en Durango llamada: "La Plaza" y este es uno de los factores más significativos de su vida para él, ya que habla mucho de lo que él hace y es ahora.
Creció con libros, jugó con libros, cambió las tareas de la escuela por la lectura de noveleas y cuentos.
Recuerda con mucha claridad que a sus doce años leyó: "100 años de soledad" de Gabriel García Márquez y lo cuenta con orgullo. Fue justo cuando el libro apareció en el año 1965. Su padre era una hombre muy ocupado y por supuesto que aprovechaba de la disposición de su segundo hijo de cuatro, quien se mostraba sediento por la lectura y siempre con ánimo para ayudar en la librería. De modo que en ese año Vargas mantuvo la tarea de llenar los aparadores con el libro de García Márquez con aquella portada de editorial sudamericana, la primera edición del año y fue testigo de su gran venta. Eh ahí, la naturaleza de su atracción a esta lectura.
Este acontecimiento muestra cómo Vargas desde pequeño sabía apreciar lo sensible de lo poético, pero aquella lectura es tan solo un grano de arena que luego junto con muchos otros, llegó a formar una montaña de sedimento de inquietudes futuras.
¿Cómo no podría un niño engrandecer su espíritu a raíz del arte encontrado en libros de autores como: Julio Verne, Mark Twain, Joseph Herman Hertz y otros del calibre? Se lleno de techo cultural desde pequeño y tuvo tiempo para hacer bagaje antes de llegar al momento de las definiciones y salir independiente de la cuidad que lo vio nacer.
Se cubrió de teatro, se lleno de amigos reveladores de cosas, amigos con quienes elaboraba cine experimental en los 70, rebeldes hacia las cuestiones de política, izquierdistas con inquietud a lo humano y a lo artístico.
Se rodeo de poetas, escritores, pintores, actores, cineastas, hasta el momento que cumplió sus 18 años cuando entonces se fue a vivir a México D.F. durante un año.
Más tarde se mudó a Guanajuato en donde tuvo su primer encuentro con un laboratorio de teatro serio en donde trabajó hasta sus 33 años. Aquel teatro se caracterizaba por sus ideas innovadoras y no tanto por su técnica. Vargas tenía muy claro que había que esforzarse para ser alguien y luego trascender, aunque no era religioso comprendía aquel dicho de la Biblia católica que dice: "Obras son amores y no buenas razones" y así pues se ha formado como una persona de hechos, una persona disciplinada. Y bajo esta técnica de vida, a impartido clases por muchos años como maestro de teatro.
Alicia Laguna es una de tantas personas que tienen el gusto de compartir el arte con Vargas, "Es una persona perfeccionista, piensa mucho las cosas antes de tomar una decisión y esto es fundamental para la creación", comenta Alicia añadiendo que no se expresa de esta manera por el lazo sentimental que la une a él, sino que lo hace de una manera profesional. "Pregúntale a otros y verás que te dicen lo mismo", dijo con gracia.
El teatro de Vargas, trae secuelas que se proyectan ahora día con día en el Show emblemático del Forum de las Culturas. El ha estudiado un estilo Polaco que plantea un teatro cercano a lo ritual y a lo sagrado, donde acostumbraba controlar durante ocho horas a través de su cuerpo una especie de mística de trabajo.
Vargas llego a ser contratado como Director del "La Fragua del Mundo" a raíz de sus méritos. Ya luego de ser reconocido en Monterrey, cuando junto a Fernando Leal, creó una compañía muy importante para México, en donde se dedicaba a ser mimo trabajando con mascaras y creando situaciones abstractas, no las típicas paredes y cubos que los mimos tradicionales suelen representar.
Lo que vargas buscaba con este tipo de teatro era encontrarse a si mismo y revelarse después de haber adquirido tantos conocimientos. Su mayor interés siempre fue entender la poética. "Un artista que no encuentra una poética es un artista incompleto ó todavía no es un artista", dijo con firmeza, como suele decírselo a sus alumnos.
Todos las nociones que Vargas ha obtenido a lo largo de su vida se pueden observar de alguna u otra forma con el show emblemático de Luca. Este títere resume su ideología sobre el arte. Una mezcla de técnica de saber usar los instrumentos, lenguaje específico y poética o bien una apreciación de lo sensible.
Sucede que Luca es el emblema del Forum, un adolescente, que se enfrenta al mundo, al caos y logra una apreciación poética, ve la realidad además de otra cosa.
La idea maestra de Vargas era representar la aparición de un alma reveladora en el mundo actual, que surge desde el Horno 3, coloso de gran dimensión arquitectónica y carga simbólica, donde la materia se transforma en quinta esencia, nace entonces un títere de una fábrica de metal que trabaja a temperaturas muy altas. Todo esto con el fin de dejar a la gente pensando, de que Luca se quede en lo más profundo de las personas como un símbolo de fuerza, y figura que actúa después de obtener conocimientos y sabiduría.
"El show emblemático, el cual estará bajo mi cuidado hasta el último día del Fórum, tiene una razón de ser, es la insignia o emblema del forum en cuanto a esencia y contenido"
Lo que Vargas busca con él show, es infundir en la gente el deseo de encontrar un equilibrio, ya luego de conocer los problemas del mundo. Comenta que en Barcelona se construyó un espectáculo parecido, con la misma idea: "Mover el Mundo", de modo que La Fragua era un paso obligado que tenía que tener los mismos propósitos.
Hace casi un año y medio, en junio del 2006 lo invitaron a concursar: Jorge Murillo y Eliseo Garza, dos cabezas intelectuales del fórum, encargados de las decisiones ideológicas y parámetros del forum.
"Encantado", fue la respuesta de Vargas y se dedicó a la tarea de formular el proyecto que se presentó a un consejo y en abril fue aprobado. Ya luego se llevaron a cabo practicas para encontrar la mejor estética del show hasta lograrse un espectáculo de 20 minutos, como una fábula post moderna del mundo vista a través de los ojos de un adolescente.
Gracias a Vargas, Luca ha sido revelación hasta ahora de 200, 000 personas. "El show vive lo que vive el forum", dice Vargas sonriendo. "Hay oportunidad de que lo vea la gente...se espera que 300 mil personas lo vean y no son ni el 10% de Monterrey", afirma levantando las cejas.
Con el arte en la sangre, luego de haber aprovechado sus años de talento siendo joven, Jorge Vargas, director del show emblemático "La Fragua del Mundo", transmite su cultura y su arte a las personas que asisten al Forum para alimentar sus almas. No se preocupa por el gran gasto que se invirtió en este emblema, pues sabe con seguridad que además de la educación y la salud, la infraestructura cultural es importante para la sociedad de Monterrey y para todo el mundo.







Comentarios sobre Uno es lo que hace
Mónica, excelente Semblanza del maestro Jorge Vargas. COn un estilo fresco y esperanzado. A través de tu trabajo descubrimos tu interior ilusionado y deseoso de un mundo mejor.
Del Maestro Vargas, pues queda bastante claro quién es, un hombre de lectura y trabajo disciplinado, casi un erúdito del teatro. Ahora maestro y promotor.
Mónica, muy bien de verdad, persevera y escribe más cada día... no dudo que puedas alcanzar un lugar importante.